Cuando no hay nada que hacer organizo mi vida, y aveces cuesta tampoco es tarea fácil, es como quitar ropa del armario,siempre te cuesta deshacerte de alguna prenda, hay cosas que al pensarlo ya no son útiles y dejarlas cuesta, no es fácil pero tampoco imposible. Entonces, en la soledad hablo conmigo, porque siempre tuve la idea que el mejor consejero es siempre uno mismo, siempre tratar de buscar todas mis dudas en mí mismo, solucionar mis problemas conmigo mismo, discutir mis ideas conmigo mismo... porque uno nunca sabe como funciona la mente de otras personas entonces que mejor sería tener el control de tu YO interno..en eso se basa mi constante búsqueda cuando no hay nada que hacer...
martes, 24 de agosto de 2010
Cuando no hay nada que hacer...
Hasta hace poco me di cuenta que el no hacer nada te puede ayudar a hacer mucho, cuando no hay nada que hacer es el mejor momento para pensar en todo, el pasado, el presente, el futuro y las mil y un ideas y pensamientos de toda una vida que te surgen en un solo instante..son esos momentos inesperados cuando de repente te das cuenta de cosas que antes no eran prioridad y ahora pasan a ocupar un lugar distinto y pienso en cambios, positivos o negativos pero en fin cambios... Los momentos inertes son esos que me ayudan a profundizar y canalizar aspectos de la cotidianidad que no tengo en cuenta... la soledad evita cualquier distorsión en mis decisiones y actitudes a tomar, para mi ella es odiosa pero necesaria.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario